¿Qué es un sérum y qué función tiene?

Puede parecer que lo digo de broma, quiero decir, todos sabemos de forma sencilla lo que es un sérum, ¿verdad? 😉 Puede que tengáis o uséis alguno, o lo hayáis identificado en las tiendas. Según vuestro nivel de cosmeto-frikismo tendréis más o menos una idea acertada de cómo se usa.

Aún así, me parece razonable que algunas dudas que os hayáis hecho alguna vez sean, por ejemplo:

  • ¿La textura de los sérums es siempre más ligera que la de las cremas?
  • ¿El nombre “sérum” designa un tipo de fórmula en concreto?
  • ¿En qué orden debo usarlo?
  • ¿Realmente están los sérums más concentrados que las cremas?
  • ¿Es necesario siempre complementar un sérum con una crema o lo puedo usar sólo?
  • ¿Puede un aceite ser un sérum?

¡Vaya! 😲 Esto ya es otra cosa. Ahora sí que me imagino que cada persona que me lee estará dando una respuesta distinta a estas preguntas y estarán surgiendo más dudas 🤔. Así que tanto si sois cosmeto-frikis nivel 50 🤓como si empezáis a interesaros en la cosmética y también os habéis planteado alguna vez estas preguntas… ¡Seguid leyendo!

Lo primero de todo, las presentaciones:

🔹 ¿Qué es un sérum?

El término no se corresponde con una formulación concreta como puede ser un gel, emulsión, espuma… sino que es ¡un concepto de márketing! 🤯 Esto quiere decir, que las características que tenga esta categoría de productos, nos las dirá la marca según cómo los quiera presentar al público. Habrá marcas que lo enfocarán como un “concentrado” con más ingredientes activos, un “boost” de hidratación, o un paso más de la rutina con otros activos para reforzar o complementar el tratamiento.

🔹 ¿Qué podemos decir de su textura?

Por lo general, la textura de los sérums suele ser más fluida y menos viscosa que la de las cremas (a veces también más ligera = con menos fase grasa). Los productos de textura más fluida, como la mayoría de sérums, se absorben mejor y más rápido. Por eso, en el orden habitual de la rutina de belleza, se aplica después de la limpieza y antes de la crema, salvo que la marca te indique otra cosa. Normalmente las marcas se ciñen a este orden para evitar confusión en los consumidores. Así luego podemos aplicar una crema, más rica en fase grasa que será la que “selle” la barrera cutánea para evitar que nos deshidratemos a lo largo del día. Si nuestra piel lo necesita, claro.

🔹 ¿Su composición es siempre más acuosa y ligera?

Pues… tampoco es siempre así 🤦🏼‍♀️. (Por cierto, ligera y fluida no son lo mismo: ligera se refiere a contener pocos aceites o fase grasa, fluida se refiere a tener menor viscosidad). A veces los sérums son aceites o tienen más cantidad de fase grasa, como por ejemplo, los sérums capilares o algunos sérums de tratamiento para la noche 🌙. Como ya no tenemos que salir de casa, si la textura es algo más untuosa y rica no pasa nada. Entonces en este caso la marca te indica si lo tienes que usar antes o después de la crema. En la mayoría de casos seguirá siendo antes porque aunque sea un aceite, puede ser más fluido en textura que la crema posterior. Pero en otros casos no. Lo sé, ¡menudo lío! 😵

🔹 ¿Por qué suelen presentarlos como “concentrados en activos”?

Ahora que sabemos que se aplican antes de las cremas y tras la limpieza, podemos entender que están más en contacto directamente con la piel recién limpia y su textura fluida les permite una mejor absorción. Esto facilita que los ingredientes activos tengan vía libre para llegar hasta el lugar donde tengan que hacer su acción. Por eso, sí, habitualmente se les suele añadir más cantidad de activos, de ahí lo de “concentrados”, en vez de enfocarse tanto en hidratar la piel (todo en uno es complicado de conseguir y las marcas prefieren sacar una crema que haga mejor esa función específica de la misma línea y crear la necesidad de utilizar dos productos). Por supuesto, como consecuencia, su precio suele ser más elevado 💸que el de una crema de día básica.

🔹 ¿Necesito usar ambos, sérum y crema?

No necesariamente. Tienes que encontrar lo que tu piel necesita. Esto cambia según tu tipo de piel, las condiciones ambientales del lugar donde vivas o hasta la época del año. Lo ideal es que te asesoren con algunas preguntas sobre el estado de tu piel y un análisis de la misma, pero también es cierto que el concepto de márketing “sérum” hace que las marcas tengan más ventas, por eso lo habitual es que te recomienden que te lo lleves todo. Pero si sabes lo que buscas, es decir: lo que necesita tu piel y lo que te gusta usar; podrás tener la información como consumidora o consumidor para tomar tus propias decisiones sin que te endosen más de la cuenta. También hay que tener en cuenta tu hábito. Si crees que aplicar un tratamiento en dos pasos es una pérdida de tiempo, ¡minimiza! Mejor usar una cosa bien que querer usar dos y acabar no usando nada por pereza.

🔹 ¿Qué necesita mi piel?

Vamos al lío. A modo práctico:

  • Si tu piel es mixta o grasa, con un sólo producto probablemente será suficiente. Puede ser un sérum si lo que buscas es una mayor cantidad de ingredientes activos con alguna función concreta (tipo antiarrugas, iluminadora, tensora…), cuya textura además probablemente será más fluida y ligera. Si es un cuidado diario de hidratación, puedes optar por una crema de día con textura ligera. Para pieles grasas o mixtas, muchas veces las encuentras bajo el nombre de emulsiones o fluidos en vez de cremas para enfatizar su baja viscosidad. Pero de nuevo, siguen siendo conceptos “de venta”, no conceptos basados en su composición o formulación.
  • Si por el contrario, tu piel es seca, puedes notar que los sérums se te quedan “cortos” de hidratación, y a lo largo del día vas notando tu piel más tirante y descamada. En este caso te vendrá bien aplicar una buena crema rica y que refuerce bien tu barrera cutánea, o un sérum y una crema, que vayan a darle un empujón a tu hidratación sin renunciar a los beneficios ligados a la función de los activos del sérum.
  • Respecto al clima y la época del año: En verano siempre vamos a necesitar texturas más fluidas y en invierno más ricas. Por otro lado en climas secos prevenir la deshidratación de la piel va a ser algo fundamental mientras que en climas húmedos el exceso de producto o texturas muy untuosas nos resultarán pesadas.

Estas recomendaciones son orientativas, no una ley universal, pero puede servirte a la hora de valorar, escoger y tomar decisiones más conscientes centrándote en las necesidades de TU piel. No debes olvidar tampoco tener en cuenta tus gustos personales respecto a la textura. Lo más importante de escoger un buen tratamiento es que te guste tanto que lo uses a diario, por lo que le aporta a tu piel y porque de verdad lo disfrutas. ✨

❓ ¿Crees que me he dejado algún aspecto en el tintero? ¿Tienes alguna otra duda que no haya resuelto? Escríbeme en los comentarios del post, o búscame en instagram como @slowdermo y comenta en el post del sérum o escríbeme por privado.

💆 Espero que disfrutes de la cosmética y que te cuides mucho, ahora (especialmente) y siempre. Un abrazo. 💜

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